Fui invitado en una cena de trabajo, el sitio me encantó, las decoraciones tematicas en cada zona del local eran cuanto menos sorprendentes y la comida no defraudo, probé la carne de reno y otras muchas carnes a la brasa estupendas, cuando vuelva a estocolmo repetire, aunque esa vez me tocará pagar. Por lo que dijeron era algo caro.
