Fuimos a este restaurante porque estaba abierto los lunes, y la ubicación nos pareció muy agradable.
Lo que no nos lo esperábamos, era encontrar un paraíso culinario, en una ubicación fantástica, en el puerto, en un renovado 150 años almacén, con "cocina abierta" (detrás de un cristal) donde el chef funciona de una manera muy tranquila con su equipo.
La...
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