Muy rica la comida, el precio es bastante accesible para los precios muy altos que se manejan en Helsinki (y el resto de Escandinavia). Compramos para llevar a comer al hotel y, si bien costó hacerse entender con quienes tomaban el pedido (hablaban poco inglés), pusieron mucha buena voluntad para que nos entendamos y fueron muy amables y cordiales.
