he ido a Chipre durante años con mis padres, y cada año seguimos volviendo a Rosatellos. No voy a mentir, la comida no es exquisita o gourmet o nada fantástico, pero sin duda es delicioso. Las personas que tienen que son tan encantador y el ambiente es muy amable, y siempre hay espacios porque no es muy conocido. Estoy sorprendido...
Más
