Restaurante con calidad. El restaurante en sí no es bonito, más bien lo contrario. Sin embargo, el ambiente es agradable y hay espacio entre mesas. Los camareros son agradables y atentos (valores en vías de extinción en Andorra). La dueña es muy atenta y quiere agradar. Si vas con niños verás que tiene un don especial con ellos.
En cuanto...
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