Cenamos en el Origen en el turno de Nandu Jubany....Que genialidad...que servicio...calidad en platos, originalidad...carta de vinos...detalles...postres... Lo mejor de Andorra sin duda...si no lo és, acabará convirtiendose en ello, al tiempo. El ambiente, pues el de un restaurante d este tipo...parejas, grupos, no mucha alegria y cachondeo, pero buen ambiente, agradable. Recomendable al 200%
