Llegando en barco, todo el personal del restaurante fuera de bienvenida los clientes con una sonrisa. Super frescas ostras y vieiras donde sirve inmediatamente. Luego dentro tras una breve explicación de lo que será servido, pudimos disfrutar de una sensacional sopa de pescado seguido por otras sabrosas especialidades. Además la vista es increíble, el personal super agradable. ¡me encantó!
