Hemos estado en este restaurante varias veces y NUNCA nos ha defraudado.
Será porque el ambiente es tranquilo y la relajado, será porque la familia Poteri te hace sentir como en casa, será porque los platos y los caldos no dejan dudas, será la mezcla de todo lo anterior...
La carta cambia según la estación (la mejor es el otoño...
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