Encomiéndese al Creador para que no caigan en manos del mesero de 35 años, patillas largas más abajo de la oreja, casi hasta el cuello, y pelo corto. Pero si tienen suerte, los atenderá el mesero de cola recogida, o la encantadora, dulce y amable señora que al parecer es mandamás en estos lares.
Entrando al tema de la comida,...
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