Conozco el restaurante desde sus inicios, y cada vez que voy a Sorrento, donde tengo mi residencia veraniega. Tengo el paso obligado, andare da Sandra! Es decir, ir a IL PINO.
LA verdad es que es un gusto poder ir a un restaurante, no tener que mirar la carta, y dejarte llevar por Sandra.... Ahorrándome entrar en un mar de...
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