Si toca esperar por una mesa, merece la pena hacerlo. Nosotros eramos un grupo numeroso (7) para el tamaño del comedor, pero después de un paseo de 40 minutos nos tenían preparada una mesa en la que estábamos cómodamente instalados. La amabilidad del servicio mejora las expectativas que se puedan tener, y el detalle de tener la carta también en...
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