Siempre que salimos con los amigos por Sabadell, solemos ir a cenar a este restaurante. Esta tasca, es de esas de toda la vida, ni entornos, ni servicio de vino cuidado, ni espacio entre mesas, ni intimidad ni tonterias, en la misma línea, tapas de toda la vida, cocinadas como toda la vida. En la barra, una exposición de cazuelas...
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