Es un restaurante situado en una masia preciosa. Lo descubrimos el año pasado en una escapada a Andorra y este año hemos vuelto. La comida es excelente y la relación calidad-precio también. A todo esto, hay que sumarle el trato de los dueños, siempre atentos. La carne a la piedra y los postres...buenísimos. Y la escudella también. Sin duda, cada...
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