Desde visitar Jojo en 2011 septiembre, he intentado cada ítem en el menú y nunca he encontrado una razón para quejarse. Los gerentes y waitpeople son siempre cortés, eficiente y servicial. He acogido muchos amigos que que ahora se han convertido en clientes habituales. El servicio de mesa está disponible y el bar está bien surtido.
