Fuimos allí porque había leído buenas críticas, pero sinceramente no las comparto.
En el tiempo que llevo viviendo en New Zealand me he econtrado poca gente antipática, practicamente esos pocos se encuentran en este restaurante.La mesa la tuvimos que recoger nosotros ante la mirada pasiva de uno de los camareros, y no fue capaz ni de pasar un balleta para...
Más
