Estuvimos el pasado sábado en el restaurante, cómodo para aparcar con aparcamiento privado. Desde fuera se ve una terraza con pérgolas que seguramente en los meses de primavera a otoño tiene que ser un lugar encantador para cenar o almorzar. La decoración del interior del restaurante es bastante acogedora con una iluminación sutil pero no tanto como para no ver...
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