A mi novio español le entusiasma este restaurante por su ambiente y relación calidad/precio. A mí me gusta porque es un restaurante/cervecería típica checa donde se pueden encontrar tanto clientes extrangeros como clientes checos. Los camareros son muy atentos y majos. La comida es muy buena y abundante. Si sois carnívoros probad el codillo para dos :o)
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