Lo conocimos por casualidad, ya que nos alojamos en el Hotel Maximilian (prácticamente pegado a este restaurante) y, por la hora tardía a la que llegamos entramos en el primero en el que nos daban de comer después de las 15 horas.
Resultó un hallazgo estupendo. Aunque no tengan comida típica checa, todos los platos tienen una gran calidad y...
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