Este local no destaca por su comida, aunque sirven comida tradicional checa de cierta calidad, con presentación sencilla y casera, sino por su ambiente. Se trata de un local muy grande, de unos 50 metros de largo (ocupa todo el lateral de una manzana) formando una especie de amplio tunel con mesas a ambos lados, lleno de jóvenes de veintimuchos/treintaytantos...
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