Nuestra primera comida en Praga después del consiguiente madrugón, vuelo, instalarnos en el hotel, pateo turístico pertinente... llegas ahí y ya está! Decoración sin estridencias, quizás no decoración pero terriblemente acogedor. Te reciben, te sientas en una fantàstica mesa de madera y te ofrecen un menú, se agradece no pensar para escoger, no hace falta, todo excelente. Era un día...
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