Enmarcado en el salón de un caserón hebreo en pleno corazón de barrio judío. Solo 5 pequeñas "mesas camilla" con mantel de punto blanco, antiguos sillones de cuero por sillas, visillos de encaje, mullida alfombra, techo bajo del que cuelgan lamparas centenarias, cuadros gastados, cubertería de plata y platos menaje clásico, y por si fuera poco, la señora/camarera parece también...
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