El restaurante, que está en el sotano, parece sacado de los cuentos de Andersen. Tienes que ir tú a la barra a pedirte la comida y servírtela en la mesa, así como los cubiertos y bebida. Las mesas son de madera, con bancos largos. Si eliges bien en el menú, la comida puede ser excelente e increiblemente barata. Salimos a...
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