Llegamos cuatro amigos un poco tarde para lo que suele ser una comida en Slovenia pero nos atendieron genial aunque prácticamente ya no quedaba nadie en el restaurante. Pedimos unas sardinas marinadas y ensaladas como entrantes para compartir y luego una parrillada de pescado (lubina, dorada, cigalas, mejillones, calamares, patatas, setas...) todo buenísimo y el pescado en su punto exacto...
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