Todo exquisito en este elegante restaurante de Budapest. El servicio muy atento y todo lo que probamos, desde los entrantes al postre estaba delicioso. Recomiendo el surtido de foié, el steak tartar y la carne, espectaculares. No es barato (50 € por barba), pero sales más que satisfecho y esta misma calidad y platos en España te costarían el doble.
