Situado cerca del casco antiguo de Tallin, en realidad es una casa que se ha transformado en un restaurante. El ambiente es muy agradable y el servicio fue genial. Disponen de menús para poder cenar. La comida que nos sirvieron estuvo realmente buena. Es ideal para pasar una buena velada en compañía de alguien. Repetiremos cuando volvamos.
Relación calidad precio...
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