Su nombre invita a explorarlo y al pasar por la estrecha puerta exterior se accede a un delicioso jardin iluminado con velas y luces tenues donde se encuentran las mesas. La comida resulto muy sabrosa, la atencion muy buena, la carta tiene quizas demasiados platos con picante, dejando pocas opciones a quienes no nos atrae tanto la comida asi.
