El camarero no paraba de hacer bromas estúpidas, a decir que era de Málaga, como primero fuimos al servicio y luego pedimos la comida, nos bromeo como que si solo íbamos a pedir un té. Se confundió al traernos la bebida, tardaron en cobrarnos, y fue en el único lugar de Estambul en que en la nota escurrieron a boli...
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