Restaurante al lado de la Cisterna basílica. decoración preciosa, cenar en la terraza con la vista de Santa Sofía inmejorable. La comida muy buena. Precios asequibles. trato muy agradable y servicial . Estábamos en la terraza y empezó a hacer frío, dijimos que queríamos entrar y enseguida nos hicieron una mesa sin problemas.
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