Solo puedo decir que me ha encantado..............Desde la comida ( ¡Qué pato laqueado! ) hasta la decoración de las tres plantas que ocupa. El ambiente es el de los años 20-30 con los últimos coletazos del colonialismo. Hay que reservar con mucho tiempo (como en casi todos los buenos restaurantes de Hong Kong) con el agravante de que tienes que...
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