Ubicada en la calle principal de Frutillar, frente al lago, esta antigua casa alemana típica es hoy un acogedor hotel. Las habitaciones son amplias y cómodas baño completo con agua caliente, calefaccion. Incluye un exquisito desayuno, típico alemán, en un comedor precioso con vista al lago, y escuchando música clásica. Excelnte y cálida atención.
