Tiene una terraza muy agradable para comer, tranquila y bonita. La comida rica y fresca. Pan caliente. El servicio bueno, amabilidad y corrección. Precio en relación con la calidad, merece la pena . A unos 200 metros del Puente de Mostar (Stari Most). Quizás se echa en falta algo de aperitivo mientras esperas la comida.
