Junto a mi amigo y compañero de trabajo, Rogelio Basualdo, estuvimos en Napoli y nos pedimos una lasagna de carne. Yo le había prometido que se iba a llevar una sorpresa de la calidad del plato y no me equivoqué. Fue una rica experiencia haber vuelto a degustar una lasagna despues de 4 años de mi regreso a Sucre.
