Encontramos este restaurante por casualidad paseando por Cluj y como habíamos visto referencias en Internet decidimos entrar.
Se trata de un local elegante con un servicio muy cuidado que pretende emular a los grandes del panorama internacional. Resulta caro para los estándares rumanos; nosotros nos gastamos unos 25 euros por persona pero eso sí, la comida fue excelente: Creme Brulee...
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