ganas de comer comida mexicana, fuimos en bicicleta al otro lado de la ciudad para llegar a cacao. Cuando llegamos a mediodía, el lugar estaba cerrado, pero una mujer en el restaurante nos dijeron que abrió a las 2 de la tarde. Matamos dos horas vagando por las aburridas tiendas, regresamos, abrieron la puerta, así que nos sentamos en su...
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