A la vuelta del aeropuerto de Barajas nos apeteció parar en Ávila, pues no conocíamos la ciudad. Después de aparcar, y como eran casi las 3 de la tarde, nos dimos más prisa de lo debido en entrar a comer y lo hicimos en este restaurante, que por fuera tenía muy buena pinta.
Dentro sólo había otra mesa ocupada, mal...
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