Escondido en el Delta pero a su vez cerca, un lugar unico para disfrutar con los sentidos y desenchufarse un rato, saboreando platos tipicos, perfumados por el aroma de los arboles y en sintonia con el canto de los pajaros en un paisaje de cuento.
Espero poder hacernos otra escapadita pronto...
Gracias por la calidez en la atencion, en especial...
Más
