Estuvimos en septiembre de 2012, dos adultos y dos niños. Menú solo en ingles nos lo tuvo que traducir un camarero español, que era simpático aunque socarrón, el camarero ingles estaba algo cruzado. Los platos són típicos ingleses, bastante abundantes y no estaban mal, pero para los niños no pasaban de hamburguesas. Ahora hay la mala costumbre de traerte pan...
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