Un sitio elegante, alejado del típico restaurante de turistas. Más orientado hacia los ingleses, la carta en español es la excepción.
La hamburguesa está muy buena, pero una pareja de guiris se marchó porque no venía acompañada de patatas (había que pedirlas aparte). Al final somos unos borricos, nos gusta ir a sitios finos, pero luego vamos en bermudas y...
Más
