Era San Valentín. Nos apetecia una velada tranquila y agradable, también buena comida, alejados del barullo de la zona turística. Tengo que decir que disfrutar de una buena cena en el sur de la isla es, a ratos, tarea cuasi imposible.
Nos recomendaron "La Alacena", sitio del que nunca habíamos oído hablar, así que decidimos cenar allí no sin ciertas...
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