Se llena por las noches, una deliciosa comida portuguesa, una atencion tan agradable, ambiente relajado, todo a precios razonables, pagamos en total alrededor de 75 dolares por unos mejillones de Nueva Zelanda, trucha con sus acompañamienos, peras al oporto y una botella de vino rosado portugues, todo compartimos entre dos. Mesero era un bello, nos hizo recomendaciones acertadas y siempre...
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