Las críticas que leí no eran favorables, pero decidí intentarlo. Al entrar me preguntaron por la anfitriona si quería estilo teppanyaki o cenas privadas. Elegí el comedor privado, siendo por mí. La camarera me preguntó por mi orden de bebidas y cuando me dijeron que su agua, preguntó qué tipo. Ella no estaba prestando atención y pensé que había pedido...
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