Mi marido y yo fuimos a Rumba para nuestro 6° aniversario quitar las malas hierbas en 5/26/12. ¡Qué gran experiencia este restaurante es. Es una joya escondida en el East End de Long Island. Primero, mi marido encontró aparcamiento en el puerto deportivo de barco. El autobús nos recogió para llevarnos al restaurante. Esta es la mejor forma de anuncio...
Más
