Local muy bien decorado con gusto y clase, Maitre amabilisima , vistas magnificas sobre la caldera de Santorini, servicio atento al detalle , cocina autòctona però muy creativa con toques de contraste originales y sorprendentes, muy Buena relacion calidad precio insuperable el plato de langostinos con salsa de chocolate blanco. Inolvidable !!!!!!
