No me malinterpretéis, no es un restaurante de gourmet. Es una cafetería en un museo. Pero dicho esto, tenemos una buena comida. típico de los niños como pizza y perritos calientes. Pero normalmente ir tras el menú cambiante de sándwiches paninis y exclusivos como un sándwich o suroeste cubano envoltura de pollo.
La comida es bastante buena que a veces...
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