Mi esposa y yo hemos visitado Bridlington por más de 60 años y he visto una disminución constante tanto en la ciudad y sus instalaciones como restaurantes. Justo a las afueras de oportunidad que visitamos el cebolla gracioso el domingo a mediodía y nos alegramos! En vez de la hamburguesa grasienta, patatas fritas y demasiado caro pub/restaurante encontramos un oasis...
Más