Pasamos por Manchester y decidimos parar a hacer unas compras (el pueblo entero es un outlet) y decidimos comer en este lugar. Nada más cruzar el umbral nos llevamos una agradable sorpresa. El restaurante está ubicado en una gran tienda de muebles con mucha personalidad. En medio de aparadores vintage y alfombras asiáticas hay una enorme mesa rodeada de otras...
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