Habíamos pasado una semana de vacaciones, con mi prima y unos amigos, y uno conocido nos recomendó que cenaramos el último día en Il Capannaccio. Nos acercó él personalmente, y al final se quedó también a cenar.. muy buena señal!!
El restaurante recrea un ambiente ancestral, tipico, hogareño, precioso.. alli las conversaciones se volvian confidencias!
Pedimos de todo, sin piedad....
Más
