Estuve el pasado 21 de marzo 2011. Me quede con la tarjeta porque me sorprendió la amabilidad natural del que nos atendió, puede que fuera el dueño, y la calidad y precio.
Además es muy bonito, sin estridencias para turistas, pero con detalles cuidados: alguna flor, una radio antigua, etc.
Y lo más importante; precio comedido y una comida esplendida...
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