Restaurante fantástico. Tranquilo e íntimo. Comida fantástica, elaborada con gran esmero. La carne, sublime.
Considero que le faltan algunos platos más, aunque los que posee son de muchísima calidad. El trato fue también muy bueno, aunque les costaba hablar español!
Lo mejor, sin duda, es la calidad que ofrecen a un precio ajustadísimo. Recomendado al cien por cien.
Más