Un restaurante familiar, de trato amable y buena comida a precio razonable. La carta extraña un poco, porque te esperas platos italianos (almenos yo iba con esa idea) pero hay de todo: carnes, pescados, pastas, entrantes y pizzas. De precio, normal también: ensalada para compartir, dos pizzas, dos cervezas y dos cafés: 34 euros. No descartamos volver! :-)
